¡Peligro! ¿Te enfadas, huyes o te haces invisible?

¡Peligro! ¿Te enfadas, huyes o te haces invisible?

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Muchos sabemos que el estrés afecta la salud en general pero pienso que todavía nos falta entender y asimilar mejor cuales son los efectos de estar constantemente en este estado (de estrés) puesto que es uno de los grandes causantes de enfermedades degenerativas que afectan a la sociedad hoy en dia. Claramente, vivimos en un mundo donde cada vez es más aceptado vivir a medias. ¿A qué me refiero con esto?

A vivir cansados, corriendo de un lado a otro, sin energía, con problemas de sueño y digestión.

Y pasan los años y muchos siguen en este tren que solo trae infelicidad, frustración y problemas no solo de salud, también afectan nuestras relaciones interpersonales que hacen parte fundamental de nuestro entorno. En este blog, quiero enfocarme en las soluciones, porque las hay. Es cuestion de hacerlo de manera consciente y constante.
Así que hablemos del estrés y los procesos bioquímicos de una manera simple.

De los varios sistemas que tenemos los humanos, esta en sistema límbico, el cual gestiona respuestas fisiológicas a estímulos emocionales. El hipotálamo y la amígdala cerebral son órganos claves en el desencadenamiento de emociones en nuestro cuerpo.

Cuando la amígdala cerebral se activa, que es nuestro detector de peligro, crea desbalances en la corteza prefrontal del cerebro, la parte que nos permite aprender, tomar decisiones y dirigir la conducta. La amígdala cerebral es algo asi como nuestro botón de alarma interno que nos hace reaccionar al peligro. Nuestro cuerpo no sabe si el peligro está asociado con un tema de supervivencia (si un león nos esta persiguiendo y tenemos que huir como locos) o simplemente si es un disgusto (una discusión con nuestro jefe). El sistema nervioso simpático se enciende y se desencadena una serie de procesos bioquímicos en preparación a “luchar o huir”. Este es nuestro mecanismo de defensa interno primario.

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Photo by autopsiareview.org

Una vez la amígdala está activada, la glándula pituitaria ordena a las cápsulas adrenales para que emitan adrenalina y cortisol, que son las hormonas del estrés. De aquí en adelante, el cuerpo se prepara para defenderse, por lo cual, se acelera el ritmo cardiaco, se inhiben los movimientos de contracción del estómago, se dilatan las pupilas, se dilatan los bronquios, y las glándulas sudoríparas. (además de otros procesos).

Según varios estudios científicos, en especial me estoy refiriendo a los analizados por el Dr. Mario Alonso Puig (de quien he hablado en varias ocasiones, quien admiro por sus conocimientos sobre comportamiento humano y neurociencia) está demostrado que mindfulness o la autoconciencia, (desarrollada por medio de la práctica de la meditación), aumenta el tamaño del hipotálamo lo que hace que seamos menos reactivos y podamos regular mejor nuestro estado emocional.

Igualmente está comprobado, que la actividad física es de gran ayuda para activar nuestro
sistema nervioso parasimpático, que es el que nos permite ahorrar energía, recobrar las funciones normales del organismo, pensar y actuar con claridad, y vivir de manera calmada. Ambos sistemas: simpático y parasimpático trabajan en conjunto y nosotros podemos ayudar sus procesos para vivir una vida más plena con nuestros hábitos.

Cultivando nuestros hábitos

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photo by lamenteesmaravillosa.com

La meditación y la actividad física son realmente las soluciones más claras y contundentes.

La meditación hace que podamos modular las reacciones químicas que activan la amígdala cerebral haciendo que seamos menos reactivos. Aceptamos amablemente nuestras emociones y sensaciones y las vemos por lo que son. Sin juicios ni apegos. Aprendemos a dejarlas ir lo que quiere decir que no las guardamos en nuestro organismo como elementos tóxicos. (Que luego nos causan enfermedades como la depresión, fibromialgia, enfermedades digestivas y cardiacas). Les comparto este video del Dr. Mario Alonso Puig para ahondar más en este tema.

Por otro lado, la actividad física aumenta la función cerebral haciendo que mejore la memoria, la capacidad para aprender y oxigenación del cerebro, creación y conexión de las neuronas. Además, a nivel hormonal, las endorfinas, serotonina y dopamina se disparan generando sensaciones de bienestar, calma, alegría y hasta euforia.

Como le dije antes, las soluciones existen y no cuestan dinero ni tratamientos largos, con solo implementar estos dos hábitos en tu vida además de una dieta sana, estaras feliz como una lombriz por mucho tiempo.

Espero hayas aprendido algo nuevo y sobretodo te ayude a ver este tema con otros ojos. Recuerda que siempre se puede cambiar para mejorar.


No olvides compartir este mensaje y darme tus comentarios. Me encantaria saber tu opinión.

Un abrazo grande!

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